Devocional Mateo 26:26-29

Publicado por Victory Outreach Cuba en

Leemos en esta mañana la palabra del Señor en Mateo 26:26-29
“26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. 29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba de nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.”

Esta mañana medítemos en lo que ocurre mientras Jesús y sus discípulos (entre los cuales estaba Judas con el acuerdo de entregarlo completamente arreglado) cenaban celebrando la pascua Judía en este día, la Biblia nos dice que nuestro Señor Jesucristo instituye la Santa Cena a modo de recordación y les instruye al respecto para que la celebraran juntos hasta el día que ÉL volviese.

Ahora bien, me gustaría poder recordarles que este acto de recordación era y aún es en todo el sentido de la palabra un ACTO SIMBÓLICO, el PAN simbolizaba y aún simboliza el CUERPO del Señor que habría de ser partido y quebrado por amor y en rescate por todos nosotros, al mismo tiempo el VINO simbolizaba y aún simboliza la SANGRE del Señor que habría de ser derramada por toda la humanidad.

Es en este día Jesús les dice a sus discípulos que uno de ellos lo entregaría y esto provocó un momento de mucha tensión entre ellos, ¿quién sería? Se miraban entre ellos tratando de descubrirse pero al final el traidor salió por si solo y se apresuró a ir donde estaban aquellos con los que había acordado entregar a su maestro.

Nosotros debemos de dar GRACIAS a Dios por el sacrificio de su HIJO por nuestras vidas, la verdad ninguno de nosotros merecía el que Jesús muriese en nuestro lugar, pero SU AMOR FUE MUCHO MÁS GRANDE de lo que nosotros pudiéramos imaginar.

Alcance Victoria Cuba 🇨🇺 al igual que los discípulos NOSOTROS CELEBRAMOS LA CENA DEL SEÑOR en recordación de nuestro Señor Jesucristo y es por ello que deberíamos hacerlo con toda reverencia cada vez que nos reunamos para hacerlo.

El no olvidar las recomendaciones del apóstol Pablo respecto a como participar de la Cena que el Señor instituyó sería en todo el sentido de la palabra una muy buena elección para nuestras vidas, leámosla en 1Corintios 11:27-34.

Dice:
27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.

Oremos en esta mañana para que como adoradores nunca participemos de la CENA del Señor indignamente.

Dios les bendiga mucho.
Ps. Abel Pérez

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