Devocional Hebreos 13:16

Publicado por Victory Outreach Cuba en

Leamos en esta mañana la palabra del Señor en Hebreos 13:16
“Y no os olvidéis de hacer el bien y de la ayuda mutua; porque de tales sacrificios se agrada Dios.”

Como iglesia de Jesucristo, si hay algo que nos debe distinguir es el amar de manera genuina y auténtica a todo aquel que nos rodee, es el practicar un servicio sincero de ayuda a otros sin esperar nada a cambio y tratar a los demás como a superiores a nosotros mismos. (Filipenses 2: 3)

Además de expandir el Evangelio y preparar a nuestros miembros a proclamarlo (1 Pedro 3:15) otra de nuestras funciones las vemos en (Santiago 1:27) donde leemos “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”

Como iglesia debemos ministrar a aquellos que están en necesidad. Esto incluye no sólo el compartir el Evangelio, sino también proveer en sus necesidades físicas
-comida
-ropa
-hospedaje
(como sea necesario y apropiado)

Tu y yo estamos para bendecir y equipar a los creyentes en Cristo con las herramientas que ellos necesitan para vencer el pecado y permanecer libres de la contaminación del mundo.

A mi me gusta la ilustración que se encuentra en (1Corintios 12:12-27).

La iglesia es el “cuerpo” de Dios
– somos sus manos, boca y pies en este mundo.

Estamos para hacer las cosas que Jesucristo haría si Él estuviera aquí físicamente en el mundo. Ahora bien, como hijos de Dios debemos desarrollar la capacidad de ver en donde es que está la necesidad y suplirla. Se tiene que levantar un ejército que ayude al necesitado, que mire la situación del hermano y la haga suya porque haciendo estos sacrificios como lo dice el texto inicial, Dios se agrada. Somos familia en Cristo, somos una familia como iglesia, y estamos para ayudarnos los unos a los otros.

Si Dios nos bendice es para bendecir a otros y mostrar así que el amor de Dios está en nuestros corazones.

Alcance Victoria Cuba🇨🇺 En este mundo estamos de pasada y no existe mayor gozo que ayudar a otros. No debemos olvidarnos de ser amables con los que llegan a nuestras casas, debemos ser hospedadores.

Arcordarnos de los presos como si también nosotros estuviéramos presos con ellos y siempre pensemos en aquellos que han sido maltratados.

Es esto lo que nos hace diferentes. Recordemos las palabras del maestro cuando dijo: “El que de nosotros quiera ser grande deberá servir a los demás, Porque del mismo modo el Hijo del Hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por la multitud.”
Oremos para que crezcamos a un nivel más alto una vida de servicio a los demás.

Que Dios le bendiga mucho en esta mañana es mi deseo y también mi oración.

LCV. Adriano Rojas.
Ps. Abel y Angelica Pérez

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