Devocional PROVERBIOS 1:8

Publicado por Victory Outreach Cuba en

Leamos en esta mañana la palabra del Señor en el libro de PROVERBIOS 1:8
“8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre;”

Si hay algo que he tenido claro desde el día en que me convertí en padre es que SOY YO EL RESPONSABLE DELANTE DE DIOS DE ENSEÑAR Y ASI DISCIPULAR A MIS HIJAS.

Desde el día 5 de diciembre del año 1999 cuando nació la primera de mis 3 hijas (Kathy) me propuse el poder abrir mi boca para enseñarla a ella (y mas tarde a sus hermanas) de la manera mas directa y recta posible que solo yo pudiera hacer. Lo curioso es que con el pasar de los días y de los meses y años algunos estaban deseosos de tomar mi lugar de DISCIPULADOR para ellas pero no lo permití por ningún motivo.

Somos nosotros los padres los llamados por Dios para enseñar y discipular a nuestros hijos, el poder ayudarles a crecer en su relación con Dios no debería de ser algo que le dejemos a otra persona y es precisamente por ello que el texto de esta mañana podemos ver como Salomón siendo un hombre sabio le dice a su hijo: “OYE, HIJO MIO, LA INSTRUCCION DE TU PADRE, Y NO DESPRECIES LA DIRECCIÓN DE TU MADRE”

Un padre cristiano al igual que una madre cristiana nunca va orientar o a enseñar a sus hijos aquello que no agrada a Dios sino que ellos van a procurar por todos lo medios el que sus hijos no cometan los errores que quizás ellos un día cometieron por no haber tenido esos DISCIPULADORES IDÓNEOS que les ayudaran a crecer en el Señor.

Nuestra responsabilidad como padres en el DISCIPULADO de nuestros hijos al menos en mi opinion es una URGENCIA que no debemos por ningún motivo desatender y es precisamente por ello que DEBEMOS TOMAR ESTA RESPONSABILIDAD CON TODO EL PESO QUE LA MISMA DEMANDA PARA QUE EL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO NO SEA LA EXPERIENCIA A VIVIR EN EL FUTURO DE SUS VIDAS Y DE LAS NUESTRAS.

Padres de nuestra iglesia Alcance Victoria Cuba 🇨🇺 tenemos una responsabilidad BIEN GRANDE de tomar ACCIÓN en las ENSEÑANZAS Y EL DISCIPULADO DE NUESTROS HIJOS.

No le confíe a NADIE esta tarea tan vital e importante porque de hacerlo usted estaría exponiendo a sus hijos a un peligro que bien pudiera repercutir en el futuro de sus vidas como cristianos.

OREMOS EN ESTA MAÑANA PARA QUE SEAMOS NOSOTROS LOS PADRES LOS QUE ENSEÑEMOS A NUESTROS HIJOS.

Dios les bendiga mucho en esta mañana es mi deseo y también mi oración.

Ps. Abel y Angelica

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