Devocional Gangirls

Publicado por Victory Outreach Cuba en

“El temor del Señor”

Buen día Me gustaría empezar este devocional de una manera diferente que la acostumbrada y antes que nada daré algunas de las muchísimas escrituras que se refieren al temor del Señor y las promesas de Dios que están conectadas a ello. Por favor, lean con atención:
Salmos 34:9 
“Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.”
Salmos 34:7 
“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.”
Salmos 112 1-2 
“Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.”

Eclesiastés 12:13
“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.”

Me parece que es obvio que aquí estamos tratando con un tema muy importante.

  1. El temor del Señor: no es solo simple respeto, pero tampoco terror.

Dependiendo del historial de cada persona , están aquellas que entienden el temor del Señor como un tipo de terror, (tener miedo de Dios). Otros lo entienden como un simple respeto. No creo que alguna de estas opiniones sea correcta. Empezando con el simple respeto: el respeto que pueda existir entre iguales no es el mismo que con el Altísimo. En un reino, un súbdito no respeta al rey del mismo modo que respeta a sus compañeros. Incluso si tiene toda la confianza ante el trono, como nosotros, a través de la sangre de Cristo tenemos ante el trono de Dios, incluso si es un hijo del Rey, como nosotros lo somos a través de la fe, sigue siendo un súbdito ante el Rey. Y como a todo Rey, ni que decir del Rey de Reyes, se le debe profundo respeto. En otras palabras, el hecho que seamos hijos del Rey no anula el temor, el profundo respeto que se le debe al Rey, al Altísimo, ni lo convierte en un simple respeto, como el respeto entre iguales.
Por otro lado, el hijo de un rey de ninguna manera se acercaría al rey de la misma manera en que un extraño se le acercaría. Un hijo no se le acercaría al rey con terror sino con confianza, sabiendo que con quien está hablando es su amoroso Padre. Al mismo tiempo y como ya dijimos antes, el hijo también se le acercaría con profundo respeto reconociendo que no se le está acercando a un colega sino a su Padre, quien a su vez es el Altísimo, el Señor de Señores y Rey de Reyes. En otras palabras, el hecho de que seamos hijas del Rey también significa que el temor del Señor no se debería de entender como un terror, como tener miedo, del Rey. Más bien, se debería de entender como un muy profundo y el más alto respeto que es debido de hijos al más amoroso Padre, quien a su vez es el Creador de todo, el Altísimo.

  1. Confianza y el temor del Señor en el Nuevo Testamento

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”
Si amamos a Dios no tendremos miedo de Él porque el amor y el odio no van juntos. Al mismo tiempo repito que esto no significa que es correcto acercarse a Dios del mismo modo que acercarse a iguales, con tal vez algún simple respeto y sin darse cuenta de la Altura de Aquel a quien se están acercando. Pero de nuevo, esto no es un terror ni es para que tengamos miedo de Él. Si es terror, entonces no le amamos en verdad como deberíamos, puesto que en el amor no hay temor. Más bien, como dijimos: temer a Dios significa acercase de ambas formas al Padre (con confianza y sin tenerle miedo) y como al Altísimo (con el más profundo respeto).

  1. Temer a Dios: Hacer su voluntad

Avanzando con lo anterior, de verdad no sé cómo alguien camina en la voluntad de Dios si no tiene temor de Él y cómo alguien teme de Dios si no hace Su voluntad. Temer a Dios significa hacer Su voluntad. Significa dar el paso de fe en lo que Dios nos ha dicho, incluso si no entendemos cómo va a funcionar todo y no hemos visto toda la imagen. Aquellos que temen del Señor querrán hacer Su voluntad. Cualquier cosa que el Padre diga tiene para ellos el significado más grande, y no es negociable puesto que vino de la boca del Padre. El temor del Señor, el profundo respeto por Él y Su voluntad así como la obediencia y su voluntad van de la mano. Porque imagínate hijas desobedientes. ¿Te parecería que respetan a su padre? Tal vez se acercan a su padre para obtener cosas, pero no lo aman en verdad o respetan. Si lo amaran atesorarían su voluntad en sus corazones y la harían. Desafortunadamente hay algunos cristianos que son así: van a Dios solamente cuando están en gran necesidad y el resto del tiempo viven como el mundo. Obviamente eso tiene que cambiar. En vez de acercarse a Dios de esa manera deberíamos profundizar nuestra relación, buscando primeramente su reino y su justicia y todo lo demás nos será añadido

Juan 14:23-24 
“El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.”
No podemos decir que amamos al Señor si no hacemos lo que Él dice. De igual modo, creo que no podemos decir que tememos al Señor si no hacemos lo que sabemos que es su voluntad.
Para concluir esta sección, el temor del Señor significa también obediencia al Señor.
Dios les bendiga grandemente 🙏🏼
Las amo mucho ❤️

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