Devocional Lucas 2:7

Publicado por Victory Outreach Cuba en

#DiscipulandoALaPróximaGeneración

Leamos en esta mañana la Palabra del Señor en el libro de Lucas 2:7
“Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.”

Cada vez que un bebé viene al mundo, en ocasiones, podemos ver la alegría y el gozo reflejado en el rostro de sus padres; quienes con entusiasmo preparan infinidades de cosas, con el objetivo de que dicho recién nacido se sienta amado y protegido, estos preparativos van desde la ropita que debe usar, hasta el lugar donde debe dormir. Todo con la finalidad de crear un entorno de protección, paz y amor. .

Cuando vemos el nacimiento de nuestro Señor, en parte es triste, y lo digo por el hecho de que ni siquiera tuvo un lugar adecuado para nacer. Pues el lugar donde lo habían acostado no era una cuna decorada con muñecos llamativos, sino un comedero de animales.

Pienso que María como toda madre, hubiese deseado un mejor lugar, pero… no fue el caso. A mí parecer, imagino a María con dolores de parto, recostada en el heno, al lado de los animales, sintiendo no solo el dolor propio del momento, sino también, el olor característico del lugar. Todo porque según el mesonero, dice La Biblia, no disponía de un lugar mejor.
En medio de todo eso, nace El Mesías, nuestro Salvador, envuelto en pañales, acostado en un establo.

En esta mañana cabe preguntar ¿en qué lugar de tu vida está Jesús?

Ese pesebre simboliza la posición y el lugar que ocupa en nuestras vidas, lo es también, cuando solo buscamos a Jesús porque necesitamos de Él.

A veces cuando conocemos a Jesús por primera vez solemos comportarnos como este mesonero, quizás no con palabras pero sí con hechos, le decimos al Señor que no tenemos espacio, que ya todo está ocupado, que tan solo tenemos disponible ese rinconcito olvidado de nuestras vidas.

También se da el caso, en que concientes o inconcientemente vamos cediendo ese lugar que una vez ocupó Cristo en nuestras vidas a otras cosas, y a Él lo enviamos directo al pesebre.

Y es que no somos capaces de darle lo mejor y de ponerlo en primer lugar, sino que le damos lo que escasamente nos sobra y lo ponemos en último lugar, en fin, vendría a ocupar el pesebre de nuestras vidas.

Alcance Victoria Cuba🇨🇺 reflexionemos en esta mañana, examinémonos y veamos que lugar está ocupando el Señor en nosotros.
¿Está en el mejor lugar?, ¿Es lo primero Dios en nuestras vidas o ha sido enviado al establo?

Recordemos que Dios se merece lo mejor, Él es digno de las primicias, pensemos en todo lo que ha hecho y valoremos si el lugar en el que Él está, es el que le corresponde.

OREMOS EN ESTA MAÑANA PARA QUE DIOS OCUPE EL CENTRO DE NUESTRAS VIDAS.

Dios te bendiga.
Sem. Ivania Zequeira
Ps. Abel y Angélica Pérez

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