Devocional Mateo 26:26-28

Publicado por Victory Outreach Cuba en

#AñoDeAceleramiento

Leemos en esta mañana la palabra del Señor en S. Mateo 26:26-28
“Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.”

Pensar en el sacrificio de Jesús por nosotros siempre hace que mi corazón se contriste; pensar en el sufrimiento que tuvo que atravesar el Rey de Reyes y Señor de Señores solo para que tú y yo alcanzáramos vida eterna en él me hace sentir que estoy en deuda con él

Y es que nunca, sin importar cuantos sacrificios hagamos, sin importar cuanto se supone que estemos sirviendo, sin importar lo exagerado de nuestra devoción a Dios, nunca será suficiente nada de lo que hagamos pero que grandioso es saber que a pesar de eso, somos reconocidos y aprobados delante de él.

La sangre de Jesús no se vertió en vano ni su cuerpo se partió para nada, su sacrificio ha traído salvación a millones y millones alrededor del mundo entero. Su venida cambió la historia del mundo pero también cambió el mundo de quienes no tenían una historia que contar, hoy nosotros tenemos una vida digna porque él un día recibió una muerte indigna, ¡QUE MANERA TAN SUBLIME DE AMAR!

Cada día que Dios me permita estar sobre esta tierra quiero dar lo mejor de mi para él, quiero esforzarme para con su ayuda ser un cristiano que traiga gozo al corazón del Padre y ponga continuamente una sonrisa en sus labios. Realmente estoy agradecido por tanto que quiero recordar cada día a mi Señor como el Redentor que bendijo mi existencia al elegir la muerte para que yo pudiera gozar de la vida.

Alcance Victoria Cuba 🇨🇺 agradezcámosle al Señor en esta mañana por haber elegido derramar su sangre por nuestros pecados y pidámosle perdón genuino por todas esas ocasiones en que hemos tomado su sacrificio en vano, por todas las veces que hemos fallado y la hemos regado.

Hoy es una oportunidad hermosa para volver a la cruz y allí humillarnos ante nuestro eterno salvador, recibir su perdón y continuar otra jornada más de su mano.

Que los tiempos finales que vivimos sirvan de estímulo a todos nosotros para adorar aún más aquel que todo lo entregó por nosotros.

OREMOS DANDO GRACIAS POR EL CUERPO Y LA SANGRE DE JESÚS DERRAMADA POR NOSOTROS.

Dios les bendiga mucho.
Ps. Abel y Angelica Pérez.

Categorías: Devocionales