Devocional 1raPedro 3:1-2

Publicado por Victory Outreach Cuba en

#AñoDeAceleramiento

Leamos en esta mañana la palabra del Señor en la 1ra carta de Pedro 3:1-2
“1 Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra POR LA CONDUCTA DE SUS ESPOSAS, 2 considerando vuestra conducta casta y respetuosa.”

Desafortunadamente en esta mañana tenemos que decir que también en la actualidad dentro del pueblo de Dios hay ESPOSAS QUE SE LAS TRAEN, esposas REBELDES cuya CONDUCTA como cristianas es cuestionable por querer llevar siempre la voz cantante en el matrimonio además de querer dominar y tomar las riendas de la familia a toda costas, ASÍ COMO LO OYE! Esposas que por muy buenos que sean los esposos ellas tienen las ESPUELAS crecidas más allá de lo normalmente les es permitido. ¿CONOCE USTED A ALGUNA? Jajjaa me imagino que ¡SI!

Pero me gustaría que entrásemos juntos al pasaje de esta mañana y evaluemos juntos el cómo debería de ser la conducta de la esposa cristiana a la luz del contexto bíblico que nos ocupa en esta mañana.

Según las costumbres y la cultura cuando un hombre se convertía al evangelio en tiempos de Pedro, por lo general lo que sucedía era que este traía a toda su familia a la iglesia (usted puede verlo, por ejemplo en la historia del carcelero de Filipos, Hechos 16:29-33). Sin embargo cuando una mujer era quien llegaba a ser cristiana, por lo regular ella iba sola a la iglesia

Bajo la ley romana, el esposo y padre de familia tenía AUTORIDAD ABSOLUTA sobre TODOS sus familiares, incluso su esposa. Si el marido no estaba de acuerdo con las nuevas creencias de su esposa, ella podía poner en peligro su matrimonio al exigir sus derechos como una mujer libre en Cristo. Es por ello que Pedro de cierta forma tranquilizó a las mujeres cristianas casadas con incrédulos de su tiempo indicándoles que no tenían que predicarles a sus esposos por medio de la palabra expresada. Bajo las circunstancias en que vivían estas esposas la mejor manera de predicarles a sus esposos era llegar a ellos mediante un SERVICIO AMOROSO: ellas debían mostrarles al esposo el AMOR ABNEGADO que Cristo le mostró a la Iglesia.

Al ser ESPOSAS EJEMPLARES, lograrían agradar a sus esposos. Por lo menos, los hombres dejarían que sus esposas continuaran practicando su religión “extraña”. En el mejor de los casos, sus esposos se unirían a ellas y llegarían a ser cristianos también.

Una vida transformada habla con mayor FUERZA y CLARIDAD, y a menudo es el modo más eficaz de influir en un miembro de la familia.

El desafío de la esposa cristiana hoy en día es CONDUCIRSE en su matrimonio de tal manera que sus esposos conozcan a Cristo si es que aun no le conocen y si ya le conocen que entonces puedan alabar a Dios por el simple hecho de poder mirar en su esposa la nueva vida en Cristo como una realidad palpable y no como una ilusión que poco cambio a traído en su vida como cristiana.

OREMOS PARA QUE LAS ESPOSAS AMÉN A SUS ESPOSOS Y LOS TRATEN CON AMOR DANDO POR MEDIO DE SU CONDUCTA UN TESTIMONIO QUE LOS TRAIGA A ELLOS A CRISTO.

Dios les bendiga mucho.
Ps Abel y Angelica

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